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Mensaje del 06/05/2010
Publicamos en el blog de INFOVA un nuevo artículo de opinión, "Innovación, la actitud que marca la diferencia" por Felipe Ynzenga (Director Adjunto en INFOVA)

Mensaje del 07/04/2010
El OCHE - Observatorio de Comportamiento Humano en la empresa (Observatorio INFOVA), publica su primer estudio, "El modo de pensar de los directivos. España 09-2010".
(Ver lectura recomendada)

Mensaje del 15/12/2009
INFOVA lanza su nueva metodología de formación, Transvolución, un proceso de desarrollo focal para el cambio cultural en la empresa.
(Ver lectura recomendada)

12 de febrero de 2010

Transvolución: Un proceso de desarrollo focal para el cambio cultural en la empresa

Artículo publicado por Gonzalo Martínez de Miguel (Director General INFOVA)
Capital Humano Febrero 2010

Gonzalo Martínez de Miguel explica en este artículo la nueva metodología diseñada por INFOVA, Transvolución. Este nuevo formato surge para dar respuesta a la pregunta de por qué las personas, a pesar de tener información y experiencias suficientes, mantenemos los mismos comportamientos inefectivos que no nos acercan a nuestros objetivos. Aceptando que nadie cambia si no quiere cambiar. A quien sí tiene el deseo, esta metodología apoya a la persona a que realice un cambio real de hábitos. Transvolución es un proceso de desarrollo focal porque se centra exclusivamente en una competencia o comportamiento. El objeto del trabajo puede ser el compromiso, la orientación al cliente, la dirección de personas, la innovación, etc. Pero solo una de ellas. El propio desarrollo metodológico impide trabajar en un tiempo razonable con un mismo grado de profesionales cambiando el foco de una competencia a otra.

Gonzalo apunta que "Las empresas se plantean cada cierto tiempo la necesidad de evolucionar la cultura de trabajo de sus profesionales. La realidad demuestra que muchos procesos de formación y desarrollo, a pesar de la calidad de su diseño, no terminan de provocar el cambio que las compañías están demandando. En esta situación surge una metodología de desarrollo directivo desde la comprensión de las fuerzas que dirigen nuestro comportamiento".

Fases del proceso de Transvolución:

Trabajamos con los siguientes elementos: protagonistas (los sujetos en proceso de cambio), el facilitador (La persona que va a dirigir el proceso creando las condiciones para que los protagonistas puedan avanzar) y la dimensión objeto del proceso (el comportamiento objeto de la transvolución que se quiere cambiar, el foco del proceso).

1. Definir la percepción del entorno sobre el Estado Actual.
2. Centrar, ablandar y conectar.
3. Aclarar el objetivo del cambio.
4. Definir el punto de partida. El "Estado actual individual".
5. Definir el software básico.
6. Hacer cambios en el software básico.
7. Definir los nuevos comportamientos.
8. Anclar los nuevos hábito.


11 de enero de 2010

Liderazgo transformador para funcionarios

Artículo publicado en el blog: Supervivencia directiva el 9 de enero de 2010. Autor: Virginio Gallardo Yerba

La recuperación económica y nuestra competitividad cómo país depende de un aspecto clave: la buena gestión de personas en la administración pública. No es necesario ser un experto en gestión de RRHH para percibir que hace falta un cambio en la gestión de nuestros empleados públicos.

La función pública necesita una reforma. Pero esta reforma, ahora tiene más urgencia. Porque ahora somos más críticos con cualquier tipo de despilfarro, con aquello que pudiendo actuar como dinamizador económico actúa como freno o no está optimizado. Y, es que todos sabemos que lo público además de ser una fuente de gasto que debe estar optimizado es, además, un factor de creación de riqueza, que debe servir para que nuestra economía funcione de forma optima.

El elemento de fondo que hace más ineficiente a la Administración Pública reside en que la Administración tiene una cultura poco orientada al desempeño. La razón básica que se esgrime entre los expertos es que los directivos públicos están muy limitados para tomar medidas para promover el desarrollo y premiar el esfuerzo, flexibilizar y adaptar sus organizaciones.Todo ello debido a unos sistemas de gestión anticuados de una legislación anticuada.

David Osborne ya señaló hace más de una década y media en su Reinventing the Governement en qué consiste el problema básico de la administración pública. Su mensaje, con el que todos estaríamos de acuerdo, es que la administración pública es el único sector de la sociedad que no se ha visto en la necesidad de volver a reinventarse y que sus estructuras burocráticas y sus formas de gestión deberían ser sustituidas por otras más flexibles, creativas e innovadoras. Hablaba de la necesidad de un liderazgo transformador en estas organizaciones como motor de la transformación.

Recientemente, otro libro de Linda Bilmes y un VP de IBM W Scott Gould The People Factor: Strengthening America by investing in public service está generando un elevado debate en los Estados Unidos de América y nos da más pistas sobre los problemas de fondo de la gestión de lo público. Se defiende que la inversión en los empleados del Sector Público ha sido insuficiente y, debido a ello, se puede explicar incluso la crisis actual.

La tesis es que los funcionarios no están preparados para el volumen y complejidad de las transacciones que deben realizar, sus sistemas de gestión son viejos, falta liderazgo en la administración pública y los perfiles que entran en ella no son los más adecuados para llevar a cabo las acciones que se deben impulsar.

Se reivindica lo “público” como estratégico, pero especialmente se reivindica al desarrollo de capital humano como un “activo estratégico”. Las recetas son conocidas cuando se quiere mejorar cualquier organización no pública: ¿Cómo se recluta? ¿Cómo se retribuye? ¿Cómo se gestiona el desempeño? ¿Cómo se desarrolla a las personas? ¿Y cómo podemos asegurar un verdadero liderazgo transformador en los mandos y directivos?

En definitiva, se habla de la necesidad de introducir expertos de RRHH dentro de la Administración pública y de introducir nuevas formas de gestión e invertir en gestión. Las cifras de inversión necesarias para estos autores son impresionantes y los ejemplos que ponen muy impactantes. Pero, con independencia del país del que está escrito, parece un diagnóstico obvio para cualquier administración pública, incluida la española.

Este debate parece más inteligente que criticar la naturaleza “perezosa e inexplicablemente ineficiente de los funcionarios” ¿Por qué no hablamos más a menudo de cómo mejorar los sistemas de gestión depersonas? Sólo hace falta un poco de valentía y dejar que el excelente talento de las personas de nuestra administración pública surja.

La principal dificultad o nudo gordiano, y aparentemente más difícil de cambiar, es un marco jurídico para que los gestores puedan tener cierto margen de maniobra y puedan crear nuevas culturas innovadoras. Pero, aquí se han hecho avances que debemos esperar que fructifiquen. El EBEP, la ley 7/2007, de 12 de abril del Estatuto Básico del Empleado Público, ha supuesto una oportunidad positiva en este sentido, ya que fomenta un modelo de carrera horizontal en el que se valoran competencias y rendimiento y se habla del papel del directivo público.

Hablar de Cultura innovadora en lo público implica un cambio de paradigma que necesita de políticos, legisladores… pero, sobretodo, de gestores que erradiquen la estructura burocrática tradicional, es decir, necesita de funcionarios que sean líderes.

Administración Pública y liderazgo no son palabras contrapuestas. Puede parecer que los “funcionarios” son unos señores con aversión a palabras como cambio, eficiencia o motivación por los resultados de su trabajo, pero lo cierto es que muchos gestores públicos están “orientados a la acción”, tienen una motivación y convicción real por buscar la mejora continua de sus organizaciones y por movilizar el talento de las personas.

Liderazgo transformador, entendido como aquel que es necesario para realizar transformaciones difíciles, para obtener el mayor talento desaprovechado de las organizaciones (que en las administraciones públicas abunda) y poder conseguir la innovación mediante herramientas de gestión del cambio, es la característica clave que deben desarrollar nuestros gestores públicos.

Para ello, se necesitan herramientas retributivas y otros factores motivacionales, que sí tienen los directivos de lo privado, se necesita más desarrollo de las personas para eliminar ese “plus de complejidad”, para que puedan actuar con más efectividad.

Hay un elevado consenso sobre la necesidad de una administración pública de calidad, si queremos ser un país de calidad. Lo privado no avanza sin lo público, ni tampoco lo hará nuestro bienestar social, nuestra educación y tantos otros temas relevantes. Nuestra riqueza económica depende de la calidad de servicio y de la eficiencia de nuestra administración, apostemos por dar herramientas de gestión de personas y facilitar el liderazgo de nuestros gestores público.

24 de diciembre de 2009

INFOVA te desea felices fiestas

"Considero más valiente al que conquista sus deseos que al que conquista a sus enemigos, ya que la victoria más dura es la victoria sobre uno mismo." - Aristóteles

No dejéis de luchar por lo que deseáis, aún si el resultado no es el esperado. vale la pena intentarlo.


Os deseo feliz Navidad y próspero año nuevo.

Un abrazo,
Felipe Ynzenga